Cuando le pidas algo a diciembre, pídele que te traiga regalos que no se vendan en las tiendas: Un “me gustas mucho”, un “gracias por existir”, un “estoy aquí para ti, siempre”. Cuando le pidas algo a diciembre, pídele que te traiga abrazos apretados, carcajadas fuertes, regazo de quienes más quieres, manos tomadas todo el año, hombros que te sostengan en corazones donde vivir sin…